Siempre he creído en el poder de las palabras aunque todos nos guiamos más por las acciones, en cierto sentido obviamos lo determinante que llega a ser lo que escuchamos, lo que leemos... olvidamos el peso que trae consigo cada letra. Discursos han iniciado guerras, otros tantos las han concluido. Hace tiempo me mueve el deseo de escribir, pero no solo como un medio de desahogo, de pasatiempo o reflexión, sino como esa vía trascendental a transformar situaciones , pensamientos, estilos de vida… Esta es la materialización de ese espacio donde consensuamos ideas, plasmamos críticas constructivas, emitimos opiniones subjetivas y objetivas. A pesar del deseo que siempre había tenido, hoy inicio este proyecto más que por mí, por impulso de la vida. Les cuento que este blog es el proyecto final de un curso que estoy haciendo y me resulta irónico como de una forma u otra encontramos nuestros deseos o ellos nos encuentran a nosotros. ´ Hoy les doy la bienvenida a esta travesí...
Yo nací en el mundo de la política , crecí viéndola desde dentro y desde fuera, desarrollando una pasión por ella. Pero a la vez visualizaba en mi entorno un pueblo decepcionado, con esperanzas casi nulas de que las cosas podían cambiar, un pueblo que no conocía su verdadero poder, uno resignado a ser sumiso y auto adjudicándose el papel de victima de por vida, un pueblo para el que la política solo era igual a mentiras, robo, engaños y promesas infundadas. Una situación electoral fue la gota que derramó el vaso e hizo despertar a mi pueblo , lo movilizó hacia la plaza de la bandera, los sacó al balcón, las aceras y calles con calderos y cucharones en mano, pero lo mejor de todo fue que le despertó las esperanzas, la fe en un cambio y les enseñó que ellos tenían el verdadero poder. En julio ganamos la batalla como pueblo pero aún estamos librando la guerra, solo que ahora estamos más atentos a los pasos de los que se creían "poderosos". Las redes sociales se hacen eco de nu...